Radar, LiDAR, térmica e inteligencia artificial
Explicado sin marketing: qué hace cada tecnología, qué no hace, y cuándo tiene sentido pagarla. Porque un radar en un jardín pequeño es dinero mal gastado.
Radar
Ve movimiento, no luz
El radar funciona como el de un aeropuerto, pero aplicado a su parcela: no interpreta una imagen, detecta masa en movimiento. Por eso no le afectan las sombras, los faros de un coche, la lluvia ni un insecto posado en el objetivo — que son justamente las cuatro causas típicas de falsa alarma de una cámara.
Los equipos profesionales permiten ignorar objetos pequeños —la documentación del fabricante menciona expresamente gatos y conejos— e ignorar objetos que oscilan, es decir, árboles y arbustos. En un jardín mediterráneo con olivos, adelfas y palmeras, esa segunda función justifica por sí sola el radar frente a un detector de movimiento.
Cuándo tiene sentido
- Superficie abierta y despejada, aproximadamente de 500 a 20.000 m²
- Mucha vegetación que se mueve con el viento
- Camino de acceso largo, con aviso anticipado de vehículo
Y lo que el radar no hace.
No ve a través de objetos sólidos: un muro, un seto grande, un murete de contención o el cuarto de máquinas de la piscina generan sombra de radar. En un jardín muy compartimentado haría falta más de un equipo, y eso dispara el presupuesto: se lo diremos antes, no después.
Y no distingue un perro grande de una persona: lo clasifica como «desconocido». Por eso el radar siempre se instala junto a una cámara con IA.
¿Emite radiación? La potencia emitida está por debajo de 100 milivatios — una fracción de la de un teléfono móvil— y opera en una banda libre de licencia en toda la Unión Europea.
LiDAR
Una cortina láser invisible
El LiDAR proyecta un plano de láser invisible y mide la distancia a la que se interrumpe. Su particularidad es única en el mercado: se puede definir por zonas qué tamaño de objeto cuenta. Es la única forma técnica de ignorar con seguridad a un gato de 30 cm y, aun así, detectar a una persona arrastrándose por el suelo. Ningún detector de movimiento puede hacer eso.
Con él se levanta, literalmente, una pared de luz delante de una superficie concreta.
Dónde lo instalamos
- Delante del salón acristalado o de una fila de puertas de terraza
- Bodega, cuarto seguro o pared con obra de arte
- Coronación de un muro: un muro virtual encima del muro real
- Franja estrecha hacia el lindero, donde un radar vería la parcela del vecino
Cuándo no lo recomendamos.
Para vigilancia general de exteriores es caro, y el radar hace ese trabajo mejor y por menos dinero. El LiDAR solo se justifica cuando hay un plano crítico concreto que proteger.
Además, en niebla densa o lluvia muy fuerte su rendimiento se degrada por física: la dispersión absorbe el pulso. Los modos de filtrado lo mitigan, no lo eliminan.
¿Es peligroso para la vista? No. Los equipos que instalamos son de Clase 1, la clasificación láser más baja: la misma categoría que un lector de códigos de barras de un supermercado. No requiere señalización de advertencia.
Térmica
Calor en lugar de imagen
Una cámara térmica no ve una imagen: ve calor. Funciona en oscuridad absoluta, no se puede cegar con una linterna y no la engañan las sombras ni los reflejos. En una finca sin iluminación —y sin intención de instalarla— es la única detección nocturna realmente fiable.
El dato que casi nadie le contará. Una cámara térmica detecta mucho más lejos de lo que reconoce. Un modelo habitual detecta que hay alguien a unos 90 metros, pero solo confirma que es una persona a unos 23 metros. Si en un presupuesto le argumentan con la cifra de 90 metros, le están vendiendo el número equivocado. Nosotros diseñamos con la cifra de reconocimiento.
Cuándo hace falta
- Ejes de visión largos, por encima de los 60–80 metros
- Zonas sin iluminación y sin posibilidad de instalarla
- Parcelas rústicas y fincas de interior
Cuándo no
- Si la zona se puede iluminar y una cámara con IA da imagen en color de noche
- En parcelas pequeñas: es gasto sin retorno
Instalamos equipos bispectrales: térmica y canal visible en la misma carcasa. La térmica dispara el aviso, el canal visible aporta la imagen que sirve como prueba.
Inteligencia artificial
La cámara que sabe qué está mirando
Hay tres niveles, y la diferencia entre ellos decide si dormirá tranquilo o no.
Filtrado básico
Distingue persona y vehículo del movimiento genérico. Elimina hojas, sombras y cambios de luz. Es el mínimo aceptable hoy.
Clasificación en la cámara
Persona, vehículo y tipo de vehículo, procesado en el propio equipo, sin servidor y sin nube.
Categoría animal
Persona, vehículo y animal como categoría propia. El evento «animal» se graba, pero no le despierta de noche.
Por qué la categoría animal importa especialmente en Málaga. Un estudio del Colegio de Veterinarios de Málaga junto con la Universidad de Córdoba analizó jabalíes urbanos capturados en la provincia: el 40 % en Marbella, el 30 % en Málaga capital, el 22,5 % en Fuengirola y el 7,5 % en Benahavís. Un jabalí pesa muchas veces más que los 25 kg de «inmunidad a mascotas» que declaran los detectores, y se mueve a ras de suelo, justo donde el sensor mira. Ni un detector de movimiento ni un radar lo resuelven. Solo la clasificación por imagen.
Y si ya tiene cámaras. No siempre hay que sustituirlas: existe la posibilidad de añadir una unidad de análisis que aporta reconocimiento de persona, vehículo y animal a cámaras ONVIF ya instaladas. Es una vía de entrada más económica y ampliable después.
Resumen
Qué elegir según su parcela
| Situación | Lo que tiene sentido |
|---|---|
| Parcela pequeña y despejada, hasta ~500 m² | Cámaras con IA y detección en la valla. Sin radar: sería sobredimensionar. |
| Jardín amplio con vegetación y viento | Radar más cámara con IA. |
| Frente acristalado, bodega o pared de valor | LiDAR como plano crítico, además de lo anterior. |
| Finca grande, ejes largos, sin luz | Radar, térmica bispectral y clasificación por IA obligatoria. |
| Perro grande o jabalíes en la zona | Clasificación por IA con categoría animal. Imprescindible. |